La innovación en renovables no siempre pasa por construir grandes infraestructuras nuevas. A veces, pasa por aprovechar mejor lo que ya existe. Y por eso me parece especialmente interesante el trabajo de Oak Ridge National Laboratory junto a Cadens LLC, que están desarrollando turbinas hidroeléctricas impresas en 3D para reducir costes y hacer viables miles de pequeños aprovechamientos hoy sin explotar.
El dato clave es potente: en EE. UU. hay un potencial hidroeléctrico desaprovechado de alrededor de 29 GW, y una parte relevante podría activarse en unas 51.000 presas aptas para sistemas de microhidráulica de hasta 100 kW. Según ORNL, la fabricación aditiva permite producir componentes personalizados de forma más rápida y asequible, con reducciones de coste de en torno al 40% por kW en este tipo de instalaciones.
